JABONES ARTESANALES NATURALES

Jabones artesanales naturales: la crème de la crème

 

Entre la infinidad de productos que la cosmética natural pone a nuestra disposición, existe uno muy económico (si lo comparamos con los productos cosméticos) y de grandes y probadas cualidades: el jabón artesanal natural. Un jabón puede ser “natural” pero no artesanal, y al contrario (y es bastante común), puede ser artesanal pero no natural. Para que sea las dos cosas ha de tener obligatoriamente estas dos características:

  1. -estar elaborado a mano y paso a paso (mejor si es con un proceso en frío)
  2. -estar formulado únicamente con ingredientes naturales (mejor si son ecológicos).

Los jabones artesanales naturales serían, pues, jabones hechos a mano a base de ingredientes naturales y sin química sintética, sin colorantes o conservantes artificiales y la glicerina que contienen no sería artificalmente añadida, sino la propia que se desprende del proceso de saponificación.

Incluso dentro de estas características, si buscamos la máxima calidad (saponificación en frío y aceites esenciales ecológicos), podremos considerar que estamos usando uno de los productos menos irritantes del mercado y más beneficiosos para nuestra piel.

No son jabones fáciles de encontrar, para hallar estas joyas has de recurrir a los jabones caseros, a jabones como “Los jabones de mi mujer” o los de marcas como Extra Virgin Soap, que te proporcionan todas las garantías de una elaboración cuidada y unos ingredientes de primera, además de garantías sanitarias legales.

Propiedades de los jabones artesanales naturales según la base

Una vez te has asegurado de tener entre las manos un producto de alto valor cosmético ya puedes confiar en sus cualidades, que pueden ser estimulantes, relajantes, astringentes, exfoliantes, depurativas, hidratantes, etc, en función de los aceites esenciales que contengan, pero también de la base con la que se elaboran.

Entre las bases, pensamos que el aceite de oliva (mejor virgen y extra) es la crème de la crème de las bases. No abundan los jabones elaborados enteramente con aceite de oliva virgen 100% natural, entre otras cosas por el alto precio de este valioso ingrediente. Pero el aceite de oliva, como sabemos, posee unas cualidades extraordinarias para la piel, no reseca como otros jabones (a base de aceite de coco, por ejemplo), desprende un aroma legendario y una espuma suave (ni excesiva ni demasiado escasa) y es un potente antioxidante rico en Vitamina E. Un jabón artesanal que está hecho únicamente de aceite de oliva virgen extra ya es por sí mismo un buen tratamiento para la piel: es un limpiador altamente eficaz y respectuoso con la capa lipídica y es ideal para pieles reactivas, atópicas y con problemas de cualquier tipo, pues no contendrá nada más que lo que hay: aceite de oliva puro. Es el caso del “Classic” de Extra Virgin Soap: una apuesta segura para puristas del jabón artesanal o para personas que no toleran ni siquiera los aceites esenciales.

 

Propiedades de los jabones artesanales naturales según los aceites esenciales

En función de los aceites esenciales añadidos, los jabones artesanales tienen otras cualidades cosméticas que contribuyen a cuidar nuestra piel y a tratar ciertos problemas o tendencias. Los jabones de Extra Virgin Soap, por ejemplo, no son sólo decorativos y preciosos, sino que cada uno de ellos está pensado para un tratamiento y unen lo bello y lo natural a lo útil.

La manzanilla es calmante. Ideal para momentos en que la piel está irritada y muy apreciada por las mamás, pues es un jabón ideal para bebés y niños y pieles muy sensibles.

Las rosas. Las propiedades de las rosas están bien contrastadas en Cosmética Natural, pues la rosa es un ingrediente de alto poder regenerante y nutritivo para la piel y hace milagros con la piel seca o deshidratada. Es un lujo para las manos, pero es un jabón facial de primera: un gran limpiador facial que deja la piel hidratada y resplandeciente.

El romero y la ortiga son componentes esenciales en un buen jabón artesanal para el cabello.

La lavanda. La lavanda es la reina de las propiedades antiséptica, terapéuticas y relajantes. Además de ser aromático, el aceite esencial de lavanda se caracteriza por su alto poder antiinflamatorio. Es también un jabón de manos ideal.